domingo, 24 de febrero de 2008

Breve pero intenso ;P

hoy no se pq me apetecía postear.. x ninguna razón en concreto, y sin la finalidad de poner nada..

hay veces que diciendo poco se puede decir mucho.. así que.. ahi va:



Pq sí.. pq me apetecía.. pq kier0 i pq t kier0h bix0h :P~

a los demás.. simplemente q espero q os guste ;)

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It's amazing how you can speak right to my heart
Without saying a word, you can light up the dark
Try as I may, I can never explain
What I hear when you don't say a thing


The smile on your face lets me know that you need me
There's a truth in your eyes saying you'll never
leave me

The touch of your hand says you'll catch me where
ever I fall
You say it best, when you say nothing at all


Es absurdo saber como hago tu voluntad
Y te vuelves amor luz en la oscuridad
Tu no lo ves y esta escrito en tu piel
Yo lo escucho lo siento lo se.

Sonries y se que tu puedes oirme
Que tu piensas en mi
Y yo puedo sentirte
Estas entre el cuerpo y el alma
Callada y total

The smile on your face lets me know that you need me
There's a truth in your eyes saying you'll never
leave me

The touch of your hand says you'll catch me where
ever I fall
You say it best, when you say nothing at all


The smile on your face lets me know that you need me
There's a truth in your eyes saying you'll never
leave me

The touch of your hand says you'll catch me where
ever I fall
LO ENTIENDO MEJOR , when you say nothing at all

domingo, 17 de febrero de 2008

TaNTo BeSo... TaNTo BeSo...

Este 22 de febrero se estrena Óscar, una pasión surrealista la primera película de Lucas Fernández que esta llamando la atención en todos los medios de comunicación españoles por el beso que Emma Suarez y Victoria Abril comparten en pantalla.

La cinta esta inspirada en la vida y obra del pintor canario Óscar Domínguez que fuera uno de los más importantes exponentes de la pintura surrealista. Su vida se ve entrelazada a la de Ana (interpretada por Victoria Abril) cuando a esta ultima le diagnostican cáncer y decide buscar el último cuadro del pintor junto a su amiga Eva (Emma Suarez).

El beso esta causando mucho revuelo entre los sectores hetero de esta población sobre todo porque Victoria Abril es una actriz muy reconocida en España y Europa y la mujer esta de muy buen ver todo hay que decirlo. Algunos lo catalogan como “el beso más sensual de todos los tiempos ” pero yo no me atrevería a tanto. Vamos que es muy bonito pero después de ver L Word una ya no se conforma con poco. Bueno juzgar vosotros mismo:



En fin un motivo más para ir a ver esta película rodada en las hermosas tierras canarias en las que tengo la fortuna de vivir.

viernes, 8 de febrero de 2008

LaRGo, iNTeNSo... Y ÑoÑo... :)


Bueno hoy dejo aqui un "cuento de amor" (es asi como lo describe la propia autora) de la escritora Isabel Allende. Es el culpable de haberme enganchado a sus libros... que vamos a hacerle.
Muchos ya lo conocereis, otro quizas no, pero para aquellos que no pos lo dejo por estos mundos de diox. Ale que lo disfruteis...



Los amantes del Guggenheim




Un vigilante nocturno encontró a los amantes durmiendo en un nudo de brazos y cabellos, envueltos en la espuma de un arruinado vestido de novia, en una de las salas del Museo Guggenheim en Bilbao. Eran las cinco de la madrugada, tal como sostuvieron primero el vigilante y luego los policías. El detective Aitor Larramendi agregó en su informe que regadas por todo el edificio había señales inconfundibles de una bacanal. Aunque jamás había asistido a una —hecho que secretamente lamentaba— su experiencia en toda suerte de vicios humanos le permitía detectar las huellas sin asomo de duda. La forma en que la atrevida pareja penetró al museo y permaneció allí, nunca quedó clara; los detenidos aseguraron haber pasado la noche adentro, pero los indignados guardias juran hasta hoy que eso es imposible, ya que ellos rondan sin descanso. Además, explicaron, las cámaras de televisión espían hasta el último pensamiento y las alarmas infrarrojas se disparan a la menor provocación.El museo está provisto de ojos mágicos que al parpadear activan una bullaranga de fin de mundo, alertando a la policía, a los bomberos y al director, hombre de constitución nerviosa, agobiado por el peso de la responsabilidad. Ni una cucaracha pasa desapercibida en el Guggenheim, aseguran los expertos en seguridad, mucho menos un par de locos explosivos como aquella pareja.
—Yo no vi un alma en toda la noche—dijo la muchacha cuando recuperó el entendimiento en una clínica de rehabilitación, once horas más tarde.

Se la habían llevado los paramédicos en una camilla, cubierta como un cadáver, pero todos pudieron vislumbrar las formas de su cuerpo bajo la sábana. Por el suelo arrastraba la cola del vestido de velos y el cabello oscuro de sirena.Entre tanto dos uniformados condujeron al muchacho, desnudo y esposado, a un carro policial. Los testigos quedaron conmovidos y envidiosos.
—De vigilantes, nada, hombre, Esos tíos estarían jugando cartas o mirando la televisión. Medio mundo estaba anoche frente a la tele, por el escándalo del Papa ¿sabe? Ella y yo anduvimos por todas partes persiguiéndonos como conejos, yo tal como mi madre me echó al mundo y ella siempre con su vestido de novia, porque no pude desabrocharle esos botoncitos de pulga —corroboró más tarde el joven, detenido en el cuartel de policía.

El detective Larramendi recuperó las flores marchitas del ramo nupcial, que se hallaban desparramadas en los diversos pisos. Las rosas, que fueran blancas en su estado virginal, yacían por los suelos de mármol convertidas en amarillentos moluscos, impregnando el aire del Guggenheim con un olor imposible a tumba de cortesana. El vestido con sus doce metros de gasa translúcida, que nuevo debe haber sido una nube prisionera entre las costuras, estaba reducido a una piltrafa mancillada por las huellas inconfundibles del amor. La falda y la enagua de tres vuelos habían servido de almohada y la cola de reina había barrido un sesenta y seis por ciento de los suelos de mármol, como precisó el detective después de concienzudo examen.Larrarnendi, bien apodado «el mastín de Bilbao», es un hombre que inspira respeto con su metro cincuenta y cinco de estatura, su esqueleto de lagartija y su enorme bigote de morsa pegado en la cara como una humorada de peluquero. El mismo funcionario encontró jirones de organza, cabellos ensortijados y restos de fluidos corporales. Con su instinto de sabueso pudo percibir el recuerdo de las caricias, los estremecimientos y los susurros de los sospechosos, que flotaban en el aire detenido del museo desde la entrada hasta la última sala del fondo a la derecha, pero no pudo hallar una sola botella vacía, corcho olvidado, colilla de marihuana o aguja de heroína, a pesar de su legendaria capacidad para descubrir rastros de culpabilidad donde no los hay. Larramendi no logró probar, por lo tanto, que los detenidos hubieran violado el reglamento del museo en ese respecto. La muchacha del vestido de novia debió haberse embriagado antes de penetrar al recinto, dedujo magistralmente el detective. En cuanto al hombre que estaba con ella, al examinarlo sólo encontraron rastros mínimos de marihuana en la orina.Como el reglamento del museo no se refiere específicamente a la fornicación en ninguna de sus variantes, la justicia sólo podía castigar a la pareja por permanecer dentro del edificio después de la hora del cierre, un delito menor, teniendo en cuenta que aparte de ensuciar un poco los pisos, no hicieron daño; al contrario, según testimonio de los empleados, al día siguiente todo resplandecía como bañado de luz solar, aunque afuera seguía lloviendo sin tregua. Había llovido la semana entera.
—Por eso entramos, por la lluvia —dijo la muchacha— A mí la humedad me encrespa mucho el pelo.
—Por qué ibas vestida de novia? —la interrogó Aitor Larramendi.
—Porque no tuve tiempo de cambiarme.
—Dónde se casaron?
—Quiénes?
—Tú y Pedro Berastegui —masculló el policía, haciendo un tremendo esfuerzo por permanecer calmado.
—Y ése ¿quién es?
—Quién va a ser, mujer! Tu marido o tu novio, en fin, el tipo que estaba contigo en el museo.
—Se llama Pedro? Bonito nombre. Es un nombre muy viril... ¿no le parece, inspector?— Volvamos al principio.¿Dónde y cuándo se conocieron?
—No me acuerdo, las copas no me sientan bien a la cabeza, me tomo dos y me pongo como boba.
—Eso es evidente. Estabas completamente intoxicada.
—De amor...
—De amor dices, pero no sabes con quién estabas jodiendo en el museo.—Ni idea.—Cómo entraron?
—Por la puerta, claro.
—O sea, se introdujeron al establecimiento a la hora en que aún estaba abierto al público.
—No, ya estaba cerrado, me parece...

En su testimonio Pedro Berastegui, el afortunado joven a quien la prensa llamó «el mago del amor", aseguró también que el museo parecía cerrado, pero ellos no tuvieron problema alguno para entrar, empujaron las puertas y éstas cedieron blandamente. Adentro reinaba una suave penumbra y la calefacción debía estar encendida, porque en ningún momento tuvieron frío, aseguró.
—Es por las obras de arte, debemos mantenerlas a temperatura y humedad constantes —explicó el extenuado director del museo a Larramendi, y agregó que los acusados no podían haber ingresado al edificio como decían, porque a las cinco y cuarto en punto las puertas se trancan a machote con un sistema electrónico.
—Entramos sin problemas —repitió Pedro por centésima vez, fiel a su primera versión.
—¿Y qué pasó entonces? —inquirió Larramendi.
—Pretende que le cuente los detalles, inspector? Amarnos toda la noche, eso es lo que hicimos.
—Dónde y cuándo conociste a Elena Etxebarría?
—Con que así se llama! Elena... como Elena de Troya...

Aitor Larramendi concluyó que los transgresores no se conocían antes de cometer el delito y debió admitir, a regañadientes, que no hubo premeditación ni alevosía en sus actos.
Aquel sábado memorable Elena Etxebarría iba a casarse con su novio de toda la vida, un buen hombre que trabajaba en la modesta panadería de su padre y había sido nada menos que arquero del equipo de fútbol del Colegio San Ignacio de Loyola. Sin embargo, según averiguó el inspector al interrogar astutamente al jesuita que iba a desposarlos, así como a varios testigos presénciales, la boda de Elena Etxebarría y el futbolista nunca se llevó a cabo.Le contaron que la novia entró trastabillando a la iglesia, sostenida apenas por el brazo poderoso de su hermano mayor, con una hora de atraso y sollozando como viuda. Su llanto impedía oír con claridad los acordes de la marcha nupcial en el órgano. Otro indicio de que la novia no estaba en sus cabales fue que antes de llegar al altar se quitó los zapatos, lanzándolos lejos de dos patadas, y la evidencia final de su descontento se produjo cuando de súbito dio media vuelta y salió disparada del templo, dejando al futbolista, al oficiante y al resto de la concurrencia en un palmo de narices.No volvieron a saber de ella hasta el día siguiente, cuando apareció su fotografía en El Correo Español bajo el título de «Los Misteriosos Amantes del Guggenheim»,
—Repito: ¿dónde se conocieron? —insistió el detective.
—En la barra del bar de Iñigo y apenas la vi me llamó la atención —dijo Pedro Berastegui en su testimonio.
—Por qué? —preguntó el detective Aitor Larramendi,
—Por qué , qué
—Por qué te llamó la atención, hombre.
—Bueno, no se encuentran a cada rato tías vestidas de novia, llorando y bebiendo como cosacos en un bar.
—Qué hiciste entonces?
—Le hablé.
—Sigue.
—Ella me lanzó una mirada y me enamoró. Así no más fue, se lo juro. Tenía el maquillaje hecho una porquería, parecía un payaso, pero esos ojos verdes de faraona se me clavaron en el corazón. Se lo digo, inspector, nunca me había pasado algo así. Sentí un corrientazo brutal, como meter el dedo en un enchufe.
—¿Y ella?
—Ella puso la cabeza en mi pecho y siguió llorando como una cría. No supe qué hacer. Después de un rato me la llevé al baño y le lavé la cara. Le pregunté por qué lloraba tanto y me dijo que su novio era un cretino sin remedio. Entonces le ofrecí casarme con ella allí mismo.
—Estaban ebrios, claro.
—Ella estaba un poquín mareada, pero yo no bebo. Soy abstemio, que le dicen. Me había fumado un pito, pero de alcohol, nada. Al bar fui sólo a cobrarle a Iñigo una apuesta que habíamos hecho por lo del Sumo Pontífice.
—Qué te contestó ella?
—Dijo que bueno, que se casaría conmigo para aprovechar el vestido. Después me besó de lleno en la boca.
—Y tú?
—La besé también ¿no habría hecho usted lo mismo? No podíamos despegarnos, nos besábamos apurados, desesperados. Fue amor a primera vista, como en el cine.
—Entonces?
—Entonces interrumpió el pesado de Iñigo y nos echó a la calle, dijo que nos fuéramos a un motel, que éramos unos desvergonzados. Todo para no pagarme la apuesta.
—Sigue.
—Nos fuimos. Echamos a andar sin rumbo, andábamos buscando una tasca para reponer un poco el cuerpo, nos habría venido bien un bocadillo, pero no encontramos ninguna.Se largó a llover suavecito y no teníamos paraguas; la cubrí con mi chaqueta, pero no había modo de evitar que se le arruinara el vestido. Quise llevarla a mi piso, pero me acordé que mi madre estaría con mis tíos viendo la tele, por el escándalo del Papa ¿sabe?
—Sí, hombre, ya lo sé.
—Entonces el museo se me apareció por delante, como un truco de ilusionismo. Una maravilla!
Y Pedro Berastegui enmudeció, perdido en los recuerdos de su espléndida noche.
—Continúa, carajo! —lo conminó el detective.
—Se me ocurrió que allí podíamos cobijarnos y corrimos por esa larga explanada que hay frente a las puertas del museo, la conoce ¿verdad?
—Nadie los detuvo? ¿Dónde estaban los guardias?
—No había nadie, lo que se dice nadie, inspector.
--Y?
—Se lo dije, apenas tocamos la puerta se abrió, invitándonos a entrar. Ella me besó de nuevo y me dijo que quería cruzar el umbral en brazos, como una novia de verdad. Traté de levantarla pero me enredé en la cola del vestido y nos caímos, muertos de risa. Quisimos ponernos de pie y resbalamos de nuevo, por último entramos a gatas, besándonos y riéndonos y tocándonos por todas partes. Ahora sé cómo es la locura de amor, inspector. Yo nunca había...
—Vas a decirme que no averiguaste su nombre ni por qué andaba vestida de novia? —lo interrumpió el detective, quien llevaba veintitrés años de aburrido matrimonio y en el fondo no deseaba enterarse de placeres que tal vez nunca podría experimentar.
—No se me ocurrió, es la verdad, inspector. Además yo no soy hombre de muchas palabras, voy directo al grano ¿me entiende?
Larramendi también es de los que prefieren ir directo al grano, pero después, al interrogar a Elena Etxebarría, se propuso utilizar cierta sutileza con el fin de no asustarla.
—Eres puta? —le preguntó.
La chica, sentada muy tiesa en una silla de la clínica de rehabilitación, con su bata de loca y el cabello recogido en una larga cola de caballo, se echó a llorar, humillada. Entre hipos manifestó que se había educado en las monjas, había preservado intacta su virginidad hasta la noche del museo y no pensaba tolerar que un macaco bigotudo y patizambo la insultara de gratis, qué se había imaginado, a ver qué harían sus tres hermanos cuando lo supieran.
—Bueno, niña, cálmate. Es una pregunta de rutina, sin mala intención. Es que me parece un poco raro que Berastegui y tú hicieran lo que hicieron así no más, sin ser presentados, sin saber ni el nombre del otro, nada...
—Fue como si nos conociéramos de siempre, inspector, como si hubiéramos estado juntos en otra vida. ¿Usted cree en la reencarnación?
—No. Soy cristiano.
—Yo también, pero una cosa no quita la otra, si usted lo piensa bien. Al momento de cruzar el umbral del museo fue como si estuviéramos casados ante Dios y el registro civil —dijo Elena y procedió a contarle que con su novio, el de antes, el futbolista, no sentía nada.
—Se imagina, inspector? Así es el destino. Si no salgo escapando de la iglesia y no entro en ese bar, no habría conocido nunca el amor verdadero —agregó.
—Esto no es amor, mujer, es lujuria, es puro delirio etílico. ¿Cómo explicas que ustedes dos pasaran la noche entera dando brincos por el museo y no quedaran grabados en las cámaras de vídeo?
—Tal vez nos volvimos transparentes...
—Mucho cuidado con el sarcasmo!
—No sabe que el Guggenheim está embrujado, inspector?
—Qué brutalidades dices? ¡Es el museo más moderno del mundo! —la interrumpió el detective Aitor Larramendi, aunque sabía muy bien a qué se refería la joven de los ojos verdes.
Los rumores habían circulado apenas comenzó la construcción del edificio: decían que era humanamente imposible hacer algo de tal belleza sin pactar con las fuerzas del Otro Lado.
—Ese edificio está erizado de alarmas. No me explico cómo ninguna funcionó,
—Está seguro de que estábamos en el museo?
—Me estás tomando el pelo?
—Se lo pregunto en serio, inspector. Si estaba cerrado, como dice, y si no sonaron las alarmas, tal vez nunca estuvimos allí. La verdad es que donde hicimos el amor no parecía un museo, lo recuerdo como un palacio de cristal, una ciudadela de otro planeta, como las que salen en las películas.
—Cómo así? —preguntó Larramendi también por rutina, porque ya estaba cansado de todo ese asunto.
—Por las ventanas veíamos caer diamantes, había una música de cascada...
—Lluvia, hija, era lluvia.
—Y un olor tenue de ciruelas maduras.
—Serían las rosas de tu ramo.
—No. Eran ciruelas. ¿Ha olido las ciruelas en verano, inspector? Es una fragancia espesa, deja la boca llena de urgencias.
—Está bien, olía a ciruelas.
—Usted dice que nos metimos en el Guggenheim, pero yo le digo que estábamos en un lugar fantástico, no había paredes, sólo vastos espacios de luz.
—Los muros son de cemento, Elena.
—Créame, eran salas imaginarias, palpitantes y mórbidas. No sólo se oía el agua, estoy segura de que algo vibraba en el aire, como un murmullo, como ese río de palabras que se dicen sin pensar cuando uno hace el amor. ¿Sabe a qué me refiero?
-No.
—Lástima. Bueno, entonces empezamos a flotar.
—Cómo es eso de flotar?
—Nunca ha estado enamorado, inspector?
—Aquí las preguntas las hago yo ¿entendido?
—Íbamos flotando, de la mano, llevados por una brisa que inflaba los velos de mi vestido.
—Dentro del edificio no hay brisa. Sería la calefacción.
—Eso mismo, inspector. Pedro, así me dijo que se llama no?, se despojó de los pantalones, la camisa, los calzoncillos y su ropa también flotaba, como globos de cumpleaños.
—Actos indecentes en un lugar público—determinó enfático el inspector.
—No había público. Pedro quiso quitarme el vestido, pero no pudo desabrocharlo. Esos botoncitos son imposibles sabe?
—Vas a decirme que seguían volando como moscas?
—Así mismo. Una vez que recorrimos todas las salas y nos metimos dentro de las pinturas y nos bebimos los colores y jugamos en el laberinto y bailamos con las esculturas, entonces aterrizamos.
—Dónde exactamente? —quiso averiguar Aitor Larramendi.
—Qué sé yo!
El mastín de Bilbao suspiró: la muchacha tenía menos cerebro que un pollo. Volvió al cuartel, donde Pedro Berastegui, todavía esposado, bebía café y comentaba el escándalo del Papa con dos detectives de turno. Larramendi no era partidario de confraternizar con los detenidos, porque se perdía autoridad y se violaba el reglamento. Después de arrebatarle el vaso de cartón de las manos, condujo de un ala al joven rumbo al cuarto verde de los interrogatorios.
—Así es que no le preguntaste el nombre a la chica —lo espetó, retornando sus preguntas donde las había dejado horas antes.
—No hubo tiempo para mucha conversación, estábamos algo ocupados ¿sabe?
—Haciendo el amor como perros —lo interrumpió el inspector.
—Como ángeles, diría yo.
—Como un par de enajenados en pelotas.
—Yo sí, lo admito, pero ella tenía puesto el vestido y estaba cubierta por sus cabellos sueltos. ¿Vio qué lindo pelo tiene? Pura seda, como de muñeca.
—Ahórrate las metáforas, Berastegui. ¿Cómo desconectaste las alarmas y los televisores.—Yo no toqué ninguna cosa. En ese museo pasan cosas raras. Mi tío, el cojo, hermano de mi madre, tuvo que ir a reparar el ascensor la noche del Viernes Santo y dice que con sus propios ojos vio a una estatua moverse.
—Cuál?
—Una de esas torcidas con intestinos.
—Cómo se llama tu tío?
—No se meta con mi familia, inspector —replicó Pedro Berastegui, terminante.

El muchacho corroboró punto por punto las declaraciones de Elena Etxebarría. A pesar de su astucia legendaria para sorprender a los sospechosos en contradicciones fatales, Aitor Larramendi debió admitir que carecía de pruebas para mandar a ese par a la cárcel por algunos meses, como seguramente merecían. Sin embargo, la derrota no lo puso de mal humor, por el contrario, debió hacer un esfuerzo para dominar la ligereza en los pies y el asomo de sonrisa que pugnaban por delatar su verdadero estado de ánimo. Por primera vez su oxidado corazón de policía se regocijó ante un delito impune. Mal que mal, dedujo, se trataba de un vicio de amor, Muchos sostenían, como el tío cojo de Pedro Berastegui, que por la noche en el museo las estatuas bailaban la conga, las figuras salían de las pinturas a pasear por las salas y el espacio se llenaba de espíritus juguetones. Entre las conjeturas que se hizo el sagaz detective, estaba la posibilidad de que los amantes hubieran ingresado al Guggenheim en el instante preciso en que el edificio entraba en la dimensión de los sueños y así cayeron, sin proponérselo, en el tiempo que no marcan los relojes. Sería difícil explicar esta teoría a sus superiores, concluyó el detective pisando la colilla de su cigarro, pero con un poco de suerte tal vez no habría necesidad de hacerlo. Era época de elecciones, había problemas con los terroristas y huelga del Servicio Nacional de Salud, la situación no daba para perder el tiempo con enamorados mágicos. El Guggenheim no era más que un museo y ¿a quién le importa el arte? Si los chicos hubieran violado la seguridad del Banco de Bilbao, eso ya sería otra cosa.
Pocos días más tarde Aitor Larramendi cerró la carpeta del caso y la colocó al fondo del armario de los asuntos indefinidamente postergados, donde la lenta piedra de moler de la burocracia acabaría por reducirla a polvo. La prensa, ocupada todavía con el escándalo del Vaticano, olvidó pronto a los misteriosos amantes del Guggenheim. El más afectado fue el director del museo, quien no logró quitarse la angustia, a pesar de que reemplazó a los guardias, instaló un nuevo sistema de seguridad y contrató a una célebre psíquica holandesa para desembrujar el museo.

En cuanto a los protagonistas de aquel escándalo de amor, digamos simplemente que cuando Elena Etxebarría recogió el vestido de novia de la tintorería, Pedro Berastegui la esperaba en la esquina con un ramo de rosas frescas en la mano.

Isabel Allende
PD: Si para el que no se lo crea ha terminado... y sí, es ÑOÑO pero es que yo hoy estoy ÑOÑA... pero no me vais a decir que no engancha la mini historia...

domingo, 3 de febrero de 2008

Ya TeNeMoS ReiNoNa...!!!!

Pues nada como este mes va un poco de Carnavales y ya os nombre en el anterior post que mi gala favorita era la Gala Drag Queen, pues no iba a ser menos, el no poner un resumen de la Gala de la Reinona.
Asi que sin más quebraderos y comeduras de cabeza aqui os dejo un resumen que ha emitido Antena 3 Las Palmas (cortito pero sabroso xDD), eso si solo para Canarias, los de la roca os quedais excluidos (por si no ha quedado claro... va por los godos... xDD):



Bueno el ganador fue Drag Orion con la fantasía "Mutación, la otra cara del mimo" aqui os dejo su actuación al completo, ya que en el resumen se ve muy poca cosa:

lunes, 28 de enero de 2008

CaRNaVaL, CaRNaVaL... CaRNaVaL Te QuieRo!!!

No podía faltar un post con mi querido carnaval de Las Palmas de Gran Canaria (asi estoy yo que no soy persona estos ultimos días :S)


Bueno, a lo que iba, pues lo dicho comenzó el día 18 de enero y finalizaran el 9 de febrero. La alegoría o tema (como querais llamarlo) va sobre El Olimpo y aqui les dejo el cartel de este año:


Bueno el viernes pasado fue una de esas grandes galas de las cuales nos orgullesemos los canarios, esa Gran Gala de eleccion de la Reina del Carnaval (aunque mi favorita sea la Gran Gala de la Reinona o Drag Queen) que fue emitida por TVE unicamente para las islas, asi que por eso aqui os dejo un mini-resumen de lo que fue la gala :




Nota: Fijaros cuando mete una de las murgas a un tipejo en un caldero... pos el tipejo a ver si no os suena a alguien de CQC xDDD

jueves, 24 de enero de 2008

Esos momentos...

Bueno.. he aquí un pequeño resumen de lo que vienen siendo las conversaciones en los momentos "coitales". Fijo que más de un@ se siente identificado x"DD

Ahi lo suelto!



CLASES DE ORGASMOS

• Asmática: ¡ahh...ahhh...ahhh!
• Geográfica: ¡Aquí, aquí, aquí, aquí!
• Matemática: ¡Más, más, más, más!
• Religiosa: ¡Ay Dios mío, ay Dios mío!
• Suicida: ¡Me muero, me muero!
• Homicida: Si paras ahora.. ¡Te mato!
• Zootecnista: ¡Venga mi macho, venga!
• Porrista: ¡Dale...dale...dale!
• Profesora de inglés: Oh... yes, oh... good...
• Tipo Proyecto Uno: ¡No pares! ¡Sigue,sigue!... ¡No pares! ¡Sigue, sigue!
• Negativa: ¡Nooo, nooo!
• Positiva: ¡Sí...sí...sí!
• Profesora: Sí...eso...por ahí...muy bien...correcto...perfecto.
• Desinformada: ¿Qué es esto?...¿Por qué?...¿Qué me haces?
• Analista de sistemas: OK. El proceso ha finalizado con éxito.
• Clarividente: Lo siento venir... ya casi viene... lo veo, lo veo...
• El Orgasmo falso: "¡Ay! ¡Ay! ¡Bajate ya!"
• El Orgasmo confuso: "Oh sí, oh no, oh Dios.."
• El Orgasmo Beisbolista: "¡Me voy, me voooy, me fui!"
• El Orgasmo profético: "¡Me vengo; me vengooo!"

Y después de los orgasmos pasamos a... Los momentos después del mencionado acto.

• El momento mexicano: ¡Te juro que es mi primera vez!!!
• El momento secreto: ¡Jurame que no se lo vas a decir a nadie!
• El momento optimista: ¡¿Me hablas mañana?
• El momento adolescente: ¡Vistete que vienen mis padres!!!
• El momento hotelero: Nunca había venido a un lugar de estos...
• El momento viajero: ¿Cuando llega tu esposa?
• El momento de oficina: Entonces... ¿Si me va a dar el aumento?
• El momento higienico: Pasame un Kleenex por favor.
• El momento duda: ¿Te corriste?
• El momento de asombro: Otra vez???
• El momento social: ¿y tu como te llamas?
• El momento de negocios: ¿Cuánto te debo?
• El momento de credibilidad: ahora si te creo que eras virgen.
• El momento "guiness": Y yo que creía que los burros la tenían grande...

domingo, 20 de enero de 2008

VaMoS Mi NiÑo...

Hoy traigo pues una publicidad puramente Canaria (africana para el que lo quiera llamar así).
Esta rodada en Gran Canaria y nos muestra lo que será parte de la nueva campaña publicitaria de un conocido hipermercado (no daremos nombres pero es ese del dinosaurio)...

Hay opinión para todos los gustos sobre esta nueva campaña publicitaria. La mía es que esta mucho mejor que otras que han sacado al mercado, canción pegadiza, vamos quien la compuso no se volvió muy loco...

Bueno aquí os la dejo para que juzguéis vosotros mismos:

jueves, 17 de enero de 2008

10 CoSiTaS...

Bueno merodeando por algunos blogs (si hay más vida después de este) pues me he topado con algo que me hizo reír en su momento y aun no lo había subido pero vamos que como dice el dicho: "Más vale tarde que nunca"...

Pues lo dicho me tope con este artículo graciosisimo (según para el que lo lea, que vamos a hacerle soy así de risueña) de: 10 cosas que las lesbianas deberían abandonar y para que aquí el personal se eche unas risas, aquí lo dejo:

  1. Deja de usar corbatas. Ya pasaron de moda. Avril ya no las viste, tu también puedes dejar de hacerlo (Esto es válido también para tus collares, los jeans de tu madre y nada de franela).
  2. Deja de comprar mascotas Mi teoría es que después de que llevas una segunda mascota a casa dejan de ser mascotas y se convierten en animales. Dos es el número mágico. Y si empiezas a llevar a casa mierda como conejos y hamsters (y no tienes hijos) tienes un problema.
  3. Comunícate en el dormitorio Ambas somos mujeres, hablar es lo que hacemos. Sí, yo también una chica en la ciudad pero eso no significa que nuestra oficina postal este localizada en la misma calle (esto esta escrito en doble sentido total). Dale a tu chica la dirección.
  4. Limita tu consumo de Ani Difranco (para quien no la conozca es una cantante progresista estadounidense, abiertamente bisexual, vamos que no se ha escondido nunca dentro del armario...)
  5. Deja de mantener tu vida sexual como un secreto Ya es tiempo de que el mundo conozca nuestros trucos comerciales. Adopta un hombre heterosexual y déjale saber como se hace. Es tu deber civil.
  6. Deja de hibernar una vez que estas en un relación Es bueno tener amigos. Recuerda, ¡Ellos seguirán cuando ella se haya ido!
  7. Deja de fumar Puedes pensar que se ve muy cool en los bares, pero todo lo que esta haciendo es matarte.
  8. Deja de enamorarte de mujeres heterosexuales Lo voy a decir otra vez. Deja de enamorarte de mujeres heterosexuales.
  9. Sal de tu círculo Hay un montón de gente ahí afuera. Gay, heteros, blancos, verdes y así. Abre tus horizontes y conoce nueva gente. Si empiezas a extrañar a tus viejos amigos ve de nuevo al local de lesbianas, Dios sabe quien estará allí.
  10. Termina el drama lésbico O por lo menos déjalo fuera de circulo.

Bueno yo me identifico al menos con dos o tres de los puntos (no diré cuales... no os hagáis ilusiones) pero eso... que algún día lo dejaré...

Nota: Mireya no te preocupes soy así de bollo-adicta no convertiré tu blog en mi bollo adicción, que ultimamente lo que posteo son de temas de lo mismo... xDDD

CRITERIOS BÁSICOS IMPRESCINDIBLES

Osea, pequeño resumen de frases y lo que realmente quieren decirte...

Empezaremos con los hombres.. que son más simples x"DDD

1. Esa me gusta más = La dependienta está muy buena

2. Todo te queda muy bien = ¡Compra cualquier vestido y vámonos a casa!

3. Estoy aburrido = ¿Quieres sexo?

4. Estoy cansado = Estoy cansado

5. Hablemos = Estoy tratando de impresionarte mostrándote que soy una persona profunda y tal vez, así, después querrás tener sexo conmigo

6. ¿Puedo llamarte alguna vez? = Me gustaría tener eventualmente sexo contigo

7. ¡Qué lindo vestido! = ¡Qué tetas!

8. Te queda bien el pantalón = ¡Vaya culo!

9. Me cayó muy bien tu amiga = Me gustaría acostarme con ella

10. ¿Qué te pasa? = No entiendo porque haces tanto problema de esto

11. ¿Qué te pasa? = ¿Por qué insignificante trauma psicológico auto-infligido estás pasando en este momento?

12. ¿Qué te pasa? = Supongo que esta noche ni hablar de sexo

13. Estás muy guapa = Me gustaría acostarme contigo

14. ¿Quieres bailar? = Me gustaría tener sexo contigo

15. ¿Quieres ir a cenar? = Me gustaría tener sexo contigo

16. ¿Quieres ir al cine? = Me gustaría tener sexo contigo

17. ¿Quieres tomar una copa? = Me gustaría tener sexo contigo

18. ¿Te puedo llamar de vez en cuando? = Para acostarme contigo

19. Sí, me gusta como te cortaste el pelo = 50 dólares y me gustaba más antes

20. Te ves diferente = Estás engordando

21. ¿Te casarías conmigo? = Quiero que sea ilegal que tengas sexo con otros hombres, y además necesito alguien que cocine, lave, planche...

22. Tu mamá te cuida mucho, ¿verdad? = La bruja de tu suegra

23. Te quiero = Vamos a la cama ahora

24. Yo también te quiero = Ok, ya lo dije... ¡ahora vamos a la cama!

25. Te veo tensa, déjame darte un masaje = Te quiero acariciar

26. Tengo hambre = Tengo hambre

27. Tengo sueño = Tengo sueño

28. Ayer estuve pensando mucho en ti = Me hice una paja

29. A cualquiera le puede pasar = Eres un poco tonta

y ahora vamos con lo que dicen las mujeres y lo que realmente quieren decir.. (tampoco te fies)

1. Sí = No

2. No = Sí

3. Puede ser = No

4. Lo lamento = Lo vas a lamentar

5. Necesitamos = Quiero

6. Decide tú = La decisión correcta debería ser obvia a estas alturas

7. Haz lo que quieras = Pagarás por esto más adelante

8. Tenemos que hablar = Tengo que quejarme

9. Seguro, hazlo = No quiero que lo hagas

10. No estoy molesta = Por supuesto que estoy molesta, ¡imbécil!

11. ¡Eres tan masculino! = Tienes que afeitarte y sudas demasiado

12. Estás muy atento esta noche = ¿Sólo sabes pensar en el sexo?

13. Esta cocina es muy incómoda = Quiero una casa nueva

14. Escuché un ruido = Me di cuenta de que estabas casi dormido

15. ¿Me quieres? = Te voy a pedir algo muy caro

16. ¿Cuánto me quieres? = Hice algo que no te va a gustar mucho

17. Estoy lista en un minuto = Sácate los zapatos y busca algún partido para ver en la tele

18. Me veo gorda = Dime que soy hermosa

19. Tienes que aprender a comunicarte mejor = Sólo dame la razón

20. ¿Ese ruido fue el bebé? = ¿Por qué no sales de la cama y lo paseas, hasta que se duerma de nuevo?

21. Lo mismo de siempre = Nada

22. Nada = Todo

23. Nada, realmente = Sólo que eres tan estúpido...

24. Sé romántico, apaga las luces = Tengo las piernas flacas

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Respuestas de Exámenes ¡¡REALES!! (parte 6ª)

-Medir el segundo verso escrito en la pizarra.
En el encerado unos 75 centímetros, en el papel más o menos una cuarta
(Lo digo aproximado porque no me he traído el metro).

-Esqueleto de la pantorrilla.
Está formado por el hueso más largo del cuerpo, que es el fémur, que va desde el omoplato hasta la rótula.

-El cerebro.
Las ideas, después de hablar, se van al cerebro..........

-Aves prensoras.
Son las aves que viven en las "prensas", sitos donde hay mucha agua.
Tienen bonitos coloridos, como el cuervo.

-Ejemplo de gallinácea que no sea la gallina.
El pollo.

-Depuración del agua.
Se hace por los rayos ultraviolentos

-Anfibios.
La rana tiene una hendidura cloacal, por la cual lanza el típico sonido "cloac, cloac".

-Ejemplo de caro.
El cocodrilo.

-Ejemplo de parásito interno.
Las vísceras.

-División de los moluscos.
Gasterópodos, bivalvos y simios.

-Productos volcánicos.
Las bombas atómicas.

-Cómo se llaman los habitantes de Ceuta.
Centauros.

-Antibióticos:
El alcohol, algodón y agua oxigenada.

-Glaciares.
Pueden ser por erosión y por defunción.

-Moisés y los israelitas.
Los israelitas en el desierto se alimentaban de patriarcas.

-La soberbia.
Es un apetito desordenado de comer y beber, que se corrige practicando la lujuria.

-El Cid.
Quiso armarse caballero y se buscó a un aldeano llamado Sancho Panza y se fue por esos mundos.

-Qué río pasa por Viena.
El Vesubio azul.

-Fases de la Luna.
Lunallena, luna nueva y menos cuarto.

-Odontólogo...........
Carnívoro que se alimenta de presas vivas. (y luego dicén que por qué les da miedo a los niños ir al dentista? xD)

-Afluentes del Duero por la derecha.
Son los mismos que por la izquierda.

-La Fe.
Eslo que nos da Dios para poder entender a los curas.

-Músculos del cuello.
Electrocleidomésticos.

-El hombre primitivo.
Se vestía de pieles y se refugiaba en las tabernas.

-Los cuatro Evangelistas:
Los cuatro evangelistas eran 3: San Pedro y San Pablo.

-La catedral de León.
Fue construida por los romanos gracias a un arquitecto americano.

-Formación de las cordilleras.
Las montañas no se forman en uno o dos días, tardan mucho tiempo en formarse.

-¿Qué es la atmósfera?
La atmósfera es el sitio donde se encuentran los procesos atmosféricos como las nubes. En esta parte se producen los rayos sísmicos, que son aquellos que producen los terremotos y el temblamiento de tierra.
-Movimientos del corazón.
De rotación alrededor de sí mismo y de traslación alrededor del cuerpo.
-Círculo.
Es una línea pegada por los dos extremos formando un redondel.

-Averiguar si es primo el número 2639.
Para mí que este número es primo porque no hay ningún número que dividido por este número que es 2639 nos de exacto. Si usted ve que está mal lo corrija. (has probado con el 7?)

-Primera ley de Mendel.
Mendel era un hombre que durante toda su vida se dedico al cruce de las plantas. De sus experiencias hizo un libro pero lo publican en una encuadernación mala y la gente no se enteró. Después de Mendel dos personas descubrieron lo mismo que él sin saberlo y vieron que habían perdido el tiempo inútilmente.

-Etapas más importantes en la evolución del hombre.
Sobre el año 570 se cree en la primera aparición del Homo sapiens. A partir del 570 y hasta el 1200 el Homohabilis. A partir del 1200 y hasta aproximadamente el 1700 el Homohabilis y después, hombres normales.

-El anarquismo.
Es una ideología racional y astringente.

-Marco Polo.
Fue un descubridor cartagines que pretendía descubrir América; que lo consiguió.

-Acueductos.
Eran para transportar el agua de un extremo a otro en vez de ir cargando con los cubos...........

-Los marginados.
Viven en la calle, no tienen dinero y no poseen priviligios como es ovio.

-La nobleza.
No podían ser de ella si no tenían sangre y no eran de familia de ese grupo. En las tierras del noble se uvicaba la casa del señor, el molino, la tostadora del pan, etc...

¿Dónde están las glándulas de Bartolino?
En la parte sexual, por donde los güevos!

Y HASTA AQUI.. POR AHORA